viernes, 4 de noviembre de 2011

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 Rápidamente: ZAS!un golpe de realidad.¿ Y después? Caer, caer, caer, quizás un poco más, caer...En ese momento, ¿ qué hacer ? Antes de conocerte pensaba que estaba preparada para todo, que yo podía, porque era fuerte. Quise precipitarme demasiado veloz y no hubo tiempo de frenar la caída. Era algo inevitable, evidente a tus ojos, pero no a los míos. No tuviste el valor suficiente para ponerte delante mío y pararme."QUIETA",tendrías que haber dicho, y habría sido suficiente. Pienso que te entusiasmaba el golpe o que tenías miedo, todo lo contrario a lo que me habías demostrado una tarde, con tus palabras de grandezatu solución para todo, tu paciencia interminable. Tanto tiempo contigo que creí que yo podía detenerte, que yo podía atraparte, tranquilizarte...pero solo era una enorme falsedad, dibujada de ilusión y pintada de mentiras.

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